November 17, 2010

¿Cuál es tu cuota de fascinación?

En la industria alimentaria se utiliza el concepto de “cuota de estómago” para referirse al espacio que una empresa logra llenar en el estómago de los consumidores. De modo que una marca de cerveza no compite sólo con otras marcas de cerveza, sino también con marcas de café o de vino, a la hora de hacerse con más centímetros cúbicos en la limitada capacidad diaria que tiene tu estómago de ingerir líquidos. 

Se me ocurre que tu “cuota de fascinación” es la limitada capacidad semanal que tienes de fascinarte con un producto o servicio que has conocido offline, que ha aparecido en tu muro en Facebook o que te han twitteado. He repasado mi “historial online” y creo que mi cuota se llena con dos o tres piezas relevantes a la semana: sea un vídeo inspirador de TED, el servicio excepcional que me ha proporcionado la aerolínea LAN Chile, o el hallazgo de un modelo de negocio innovador que pueda mostrar en mis clases, como el de la empresa de perfumes LE-LABO

Mi intuición es que, dada la explosión de herramientas digitales de comunicación y el progresivo desembarco de las marcas en las redes sociales, conviene revisar la periodicidad de los intentos de fascinar a los consumidores, ya que resulta inopinado lograrlo con excesiva frecuencia. Lo cual -en términos de “cuota de estómago”- equivaldría a tratar de llenar el estómago de tus consumidores exclusivamente con Johnnie Walker, y huelga decir con qué consecuencias… 

Hace años me advirtieron de la importancia de saber manejar los silencios cuando se habla. Y creo que a todos -a las marcas y a ti y a mí- nos convendría reflexionar al respecto... con este vídeo refrescante como banda sonora: