November 21, 2010

Medio millón de emprendedores



A mi los argentinos me caen muy bien. En términos generales, me hacen gracia, me gusta su estilo y me parece que tienen una energía y una creatividad contagiosa, quizá potenciada por la necesidad de manejarse en contextos inestables...

La semana pasada, después de un viaje a Santa Cruz de la Sierra y Santiago de Chile, estuve en Buenos Aires impartiendo un seminario en el Centro Metropolitano de Diseño, en colaboración con el IAE Business School. Me encontré con un puñado de emprendedores en la industria de la moda que me recordaron a los alumnos de ISEM Fashion Business School: inquietos, despiertos, con ideas y con muchas ganas de convertirlas en modelos de negocio de éxito.

He metido en la coctelera todo lo que he visto, leído y escuchado en los últimos años sobre la industria de la moda y creo que el péndulo que ha llevado al sector a la globalización de las tendencias se va a empezar a mover más temprano que tarde hacia la otra dirección... 

Es indudable el éxito mundial que han alcanzado retailers como Inditex, entre otros, en la última década. Pero a su rebufo se ha sumado una colección de especialistas en el "karaoke" de la imitación que ha inundado el mercado de una uniformidad en las propuestas y estilos que avanza desde la fascinación hacia el bostezo. Y yo veo en este fenómeno una oportunidad histórica para jóvenes emprendedores con la capacidad de lanzar propuestas verdaderamente nuevas y de sostenerlas con modelos de negocio "ligeros", que nos les exijan crecer demasiado para ser rentables, que mantengan vivo el valor de la "escasez", que rompan con la "uniformidad global" de las grandes cadenas, y que sirvan para distribuir entre más personas los formidables ingresos que proporciona este sector.  

A la industria de la moda -¡y a muchas otras!- le hace falta medio millón de emprendedores. Piénsalo mientras escuchas The Sweetest Thing: