May 16, 2010

Telonero de un gigante

La semana pasada participé en la XI Asamblea de Antiguos Alumnos del IEEM en (Montevideo). Me tocó ser telonero del profesor del IESE Santiago Álvarez de Mon, quien habló sobre La gestión de uno mismo: una tarea olvidada; y yo sobre Cómo rediseñar la vida profesional. Coincidí en el aeropuerto con Santiago y mantuvimos una de las conversaciones que más me ha impactado en los últimos meses.


Me hizo recordar el capítulo 27 de Los próximos 30 años:
"Tal vez, la riqueza de una vida se podría medir a partir de la calidad de las conversaciones que se han tenido, y con quién. 
Detrás de grandes decisiones de tu vida -como la carrera que estudiaste o la trayectoria profesional que has elegido o a quién has decidido amar-, seguro que ha habido una conversación o una secuencia de conversaciones que -tal vez por casualidad- se hicieron un hueco en el guión de tu vida marcando el rumbo que te ha llevado hasta hoy. Por eso te sugiero que elijas muy bien con quién quieres conversar a partir de ahora, porque te juegas el resto de tu biografía y, en concreto, la orientación que vas a dar a tu carrera en los próximos 30 años. 
Esas conversaciones inspiradoras, a veces llegan como un regalo, en un momento inesperado. Pero otras suceden tras vencer la pereza o el miedo y crear la ocasión adecuada para que el diálogo con determinada persona se despliegue sin interrupciones y sin prisas, con los móviles apagados, sin máscaras y con la guardia baja."
Me hizo particular ilusión ver ejemplares del libro (unos 500, de momento) al otro lado del océano. Especialmente en la Rambla de Montevideo, donde terminé de escribirlo.


Quizá debí nacer hace unas décadas, pero yo creo que el diseño de los automóviles empeora progresivamente... Deberían volver a hacer coches como éste, aparcado junto a La Rambla.















De Uruguay viajé a Colombia. Javier Quiñones, gerente de Seminarios del Caribe, me llevó a impartir tres seminarios a Barranquilla. Fueron tres días intensos en los que tuve la ocasión de conocer a interesantes directivos de empresas del caribe colombiano y también de acercarme a conocer una ciudad de una belleza arrolladora: Cartagena de Indias.



































Como el Barrio Santa Cruz de Sevilla, pero en versión colonial.

La banda sonora de estos días ha sido:
The Saltwater Room / Owl City