April 11, 2008

Respeto por el calzado

Esta semana ha sido intensa:
-20 horas de clase en tres escuelas de negocio, EOI, Instituto de Empresa y las clases que tengo mañana en el ISEM.
-Un seminario al equipo de marketing de Swarovski.
-Y una visita a TEMPE (la filial que gestiona el calzado de todas las marcas del Grupo INDITEX) en Alicante. Fue una visita organizada especialmente para los alumnos del MBA de ISEM Fashion Business School.

La visita fue guiada por Carolina Martín Abad y Judit Ortega Santana, que amablemente dedicaron todo el día a acompañarnos por las instalaciones y a presentarnos a un puñado de personas interesantes y a contarnos y a mostrarnos con detalle cómo funciona la empresa.

La experiencia fue bárbara. Pero me quedo con este dato: en la elaboración de cada zapato intervienen 35 personas. Así que antes de llegar a tus pies, han pasado por 70 manos... No sé, diría que son como obras colectivas de arte... que merecen respeto.


Algunos alumnos de ISEM, encabezados por Covadonga O'shea, presidenta del ISEM, y Mercedes Rodríguez, directora adjunta del master.


Vista general de las oficinas de TEMPE.


Jesús Samper y Héctor García, de ZARA FOOTWEAR, explicando el proceso de creación de una colección.


Con el gerente de una frábrica que sirve a TEMPE. Me explicó que cada piel de vaca (teñida de azul en este caso) da para unos 15 pares de zapatos. Inditex vende 23 millones de pares al año. ¿De dónde salen tantas vacas?, me pregunto yo. (En el palé de atrás hay unas 100 pieles de vaca... Impresionante.).


A la izquierda, el nuevo modelo de plantilla que han desarrollado, con una pieza más flexible en azul que permite una pisada más cómoda.


La parte final del proceso de fabricación de un zapato es el control de calidad. En la imagen se ve cómo dos chicas se encargan de retocar con pinceles posibles roces en la piel.


Fue una grata sorpresa volver a encotrarme con Carlos Rivera, director de PULL AND BEAR FOOTWEAR y antiguo alumno del MBA de Fundesem Business School. También me alegró mucho encontrarme con Tatiana Fernández Martín, con quien coincidí en un vuelo hace unas semanas, y cuya conversación conté en: